Se pretende utilizar este prototipo en los cinco países donde actualmente trabaja el programa Territorios en Diálogo. Inclusión y Bienestar Rural.

Con el financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo ANID Chile (ex – CONICYT), Rimisp se encuentra desarrollando el proyecto Prototipo de diálogo territorial para la gestión de conflictos en contextos complejos para este país -en la Región de la Araucanía y del Biobío- pero también para Colombia, El Salvador, México y Perú.

Esta iniciativa se propone desarrollar un prototipo de diálogo que contribuya a la gestión de conflictos y a generar arreglos institucionales, y que sea replicable en estos distintos países con sus diferentes contextos y entornos complejos.

El desarrollo de este prototipo, por cierto, se articula al alero de otro programa, mayor: Territorios en Diálogo. Inclusión y Bienestar Rural (TED). Ambos tienen objetivos comunes: fomentar el diálogo, en zonas en conflicto, a partir de coaliciones territoriales.

Pero, ¿qué se entiende por “prototipo de diálogo multiactor”? Daniela García, investigadora principal de Rimisp y quien está a cargo de este proyecto, explica que es un modelo conformado por un set de herramientas, destinadas a fomentar iniciativas de diálogo multiactor de forma efectiva y contemplando “intereses que son comunes, pero divergentes”.

Set de herramientas

El prototipo de diálogo multiactor se caracteriza por su capacidad de adaptación a las necesidades de los territorios y al tipo de conflictos. El set de herramientas, por su parte, apunta a “convocar a las personas, para generar dinámicas de dialogo, para fomentar los acuerdos entre eventuales participantes, fortalecer a las personas que allí participan, entre otras,”dice García.

Por ejemplo, para generar el diálogo entre dos actores con distinto nivel de autoridad, en confrontación, disputa o desencuentro, “existen herramientas para que las personas se sientan cómodas y eleven sus voces”, explica la doctora en Sociología por la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Una que es interesante, agrega, es el Viaje participante. Esta herramienta ayuda a reconstruir momentos, actividades y sentires de un proyecto que generó conflictos, por ejemplo, al reconocer los puntos de quiebre o consenso, alcanzados a lo largo del tiempo. Otra a destacar es el gráfico de asimetrías, que “lleva a reflexionar a los actores sobre las asimetrías de poder”, puntualiza la experta.

Con este y otros dispositivos se contribuye a la gestión de conflictos ya que, como técnicas de negociación, “ayudan a disminuir las asimetrías dentro del grupo que va a negociar, para que efectivamente se pueda llegar a acuerdos”, agrega la investigadora.

Territorios en Chile

En Chile se pretende aplicar este prototipo, en el marco de TED, en la Región de la Araucanía y del Biobío, específicamente en Lonquimay, Melipeuco, Kurarrewe y Panguipulli.

Allí, se trabajará con organizaciones territoriales, de larga trayectoria. “Para poder implementar cualquier iniciativa de diálogo hay que construir confianzas”, sostiene García. Rimisp, en este caso, actúa como red, articulando a distintas organizaciones, para generar investigación e incidencia.

Finalmente, con la ejecución de este proyecto, se espera dejar capacidades instaladas en Rimisp, para expandir la promoción del prototipo y su aplicación en más territorios de América Latina y a lo largo del tiempo.

Fotografía: Daniela García

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