Sin duda, el desafío más grande ha sido vivir, convivir y avanzar como país en medio de una pandemia mundial. En Colombia, la cuarentena decretada en el segundo trimestre del año restringió la circulación en el territorio nacional y limitó el desplazamiento desde las grandes urbes hacia las zonas más pequeñas, como una medida preventiva ante la rápida expansión del virus. Pese a ello, y gracias a la virtualidad, encontramos los caminos y herramientas que nos permitieron avanzar con las actividades programadas y continuar generando conocimiento, propiciando el diálogo y fortaleciendo las capacidades de los habitantes del mundo rural.

Dialogamos con Carlos Córdoba, director de Rimisp en Colombia para conocer los logros y los desafíos para el nuevo año.

 “Por un lado, culminar el Diplomado “Diálogo Intercultural: Incidencia comunitaria y territorial para la construcción de paz”, realizado en el marco del proyecto Capacidades para la Incidencia, representó un gran logro, pero también un reto pedagógico para los docentes y los estudiantes quienes, pese a las dificultades de conexión en las zonas rurales y rural-dispersa donde habitan, lograron asistir a las clases virtuales y desarrollar las actividades asignadas.  Superando estos desafíos, entregamos los certificados en el mes de noviembre a 87 participantes”, destacó Córdoba.

 Este diplomado tuvo como objetivo apoyar el fortalecimiento de las capacidades de las organizaciones indígenas, afrocolombianas, campesinas, de mujeres en la subregión del Alto Patía y Norte del Cauca en temas de construcción de paz, participación ciudadana, planeación con enfoque comunitario, derechos humanos, gestión de conflictos, negociación y diálogo social.

 De la misma manera, y en el marco de este proyecto, desarrollamos el taller de periodismo “ComunicaPaz” un espacio que promovió el fortalecimiento de las habilidades comunicativas para la construcción de paz. En tal sentido, el equipo periodístico de Las 2 Orillas fue el encargado de orientar el taller de manera virtual para explicar y promover el uso asertivo de herramientas periodísticas tales como los comunicados de prensa, la producción de entrevistas, la creación y edición de fotos y videos.

El desarrollo de estas dos actividades fue posible gracias al consorcio integrado por Rimisp, el Instituto de Estudios Interculturales de la Universidad Javeriana de Cali y la Fundación Avina, con el financiamiento de la Delegación de la Unión Europea en Colombia, para apoyar la participación incidente y el proceso de construcción de paz en el Norte del Cauca y Alto Patía. De esta manera, fortalecemos las capacidades de actores territoriales para que sean agentes de cambio en la transformación, en medio de la crisis mundial.

 De otro lado, y frente a los cambios generados por la pandemia, analizamos los efectos que esta situación tuvo en las zonas urbanas y rurales, en lo que respecta al abastecimiento de alimentos y el mercado laboral rural.

En el primer documento, titulado “Los efectos del COVID 19 en el abastecimiento de alimentos: un primer análisis”, reflexionamos sobre las consecuencias iniciales que dejaba la pandemia en su paso por Chile, Colombia y México. El documento resaltó que, en Colombia, el abastecimiento de alimentos en los centros mayoristas fue normal, pero era necesario fortalecer los protocolos de sanidad para que los centros de almacenamiento de alimentos cumpliesen con las condiciones exigidas.

En el segundo análisis, “Una mirada al mercado laboral rural colombiano y un acercamiento a los posibles efectos de la pandemia” presentamos una reflexión sobre los principales y más recientes datos respecto a las consecuencias dejadas por la pandemia en el mercado laboral rural, destacando que las mujeres y los jóvenes son las poblaciones más afectadas.

“Finalmente, encontramos la forma de contrarrestar el distanciamiento físico para continuar con nuestras actividades de manera virtual. De hecho, participamos en un número mayor de espacios de diálogo que nos permitieron compartir opiniones, investigaciones y reflexiones con una audiencia más grande manteniendo el diálogo como una herramienta que nos permite construir y contribuir a una mejor comprensión de las realidades territoriales en nuestro país”, destacó Carlos Córdoba, director de la Oficina de Rimisp en Colombia.

De otro lado, en el segundo semestre del año dimos inicio al proyecto “Fortalecimiento de un observatorio para medir el cambio con perspectiva territorial”, una apuesta que busca acompañar a los diferentes actores de ocho municipios del suroccidente del país en el análisis y seguimiento de los procesos de planeación, ejecución y evaluación de políticas públicas de construcción de paz, entre las que se destacan los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET). Así, se busca fortalecer el trabajo que ya hemos adelantado en cuatro de la cordillera (Argelia y El Tambo en el Cauca, y El Rosario y Cumbitara en Nariño), junto con ampliar la cobertura a cuatro más de la costa pacífica (Guapi, Timbiquí, y López de Micay en el Cauca, y El Charco, en Nariño).

Esta apuesta cuenta con estrategias que serán diseñadas y puestas en acción junto con las organizaciones de la sociedad civil y otros actores territoriales para consolidar un observatorio sostenible en el tiempo, que produce y gestiona información, visibiliza las realidades de los territorios e incide en las decisiones del desarrollo y la construcción de paz. Aunque el inicio del proyecto es muy reciente, ha sido evidente el interés de los diversos actores de esta zona del país, una de las más afectadas por el conflicto armado en Colombia, para continuar trabajando en red con un mayor número de actores y así producir insumos que contribuyan a la transformación de sus territorios, enfocándose en los temas que más valoran sus propios habitantes.

También avanzamos con la implementación de otras iniciativas tendientes a apoyar la construcción de la política pública del gobierno colombiano en desarrollo territorial, para aprovechar las potencialidades locales como motor de crecimiento y equidad de todas las regiones del país. De otro lado, avanzamos en la construcción de un análisis sobre los incentivos/subsidios del sector agropecuario en Colombia, en particular los relacionados con la producción de comodities con mayor impacto sobre la biodiversidad

Para el 2021, la oficina de Rimisp en el país, tiene el reto de poner su gran capacidad analítica sobre las cifras del desarrollo rural y territorial al servicio de propuestas de política pública que permitan, mejores decisiones para el mundo rural en medio del confinamiento, la crisis económica que ha generado la caída de la demanda y los retos que aún presenta para el desarrollo rural el Covid 19.

“Nuestro énfasis para el año 2021 estará en buscar mayor interlocución, trabajo conjunto e incidencia en toma de decisiones de gobiernos territoriales en Colombia, sin descuidar la agenda nacional e internacional. Muchas de las decisiones que hay que tomar para responder a la crisis económica generada por el COVID, están en los gobiernos de los departamentos, municipios y ciudades capitales; allí deberíamos encaminar algunos de nuestros esfuerzos para que, efectivamente, aportemos en mejores acciones públicas para el desarrollo rural y territorial” puntualizó Carlos Córdoba.

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