Inician en Ecuador los espacios de reflexión del proyecto Siembra Desarrollo. Pequeña Agricultura y Alimentación Resilientes al Covid-19. Productoras rurales de cinco cantones de dos provincias ecuatorianas, representantes del sector público y privado, cooperación internacional y expertos en desarrollo territorial se suman a esta iniciativa que aspira a incidir en el desarrollo de la agricultura familiar, con énfasis en las mujeres, en el contexto mundial de la pandemia.

“Una de las premisas con las que trabajamos en Rimisp es que la mejor política pública, se hace dialogando. Un diálogo informado, que incluya a la mayor cantidad de actores posibles”, sostiene Ney Barrionuevo, director de nuestra oficina en Ecuador. El diálogo, la reflexión sobre la investigación y la evidencia, las soluciones territoriales  y la incidencia son procesos inherentes al trabajo realizado por Rimisp en este país andino y ahora volverán a ser pilares fundamentales en el proyecto Siembra Desarrollo. Pequeña agricultura y alimentación resilientes al COVID-19, que se implementa en cinco países de América Latina y que ha iniciado sus acciones en Ecuador.

Pequeños productores de la Agricultura Familiar (AF) de diversos cantones de las provincias de Guayas y Los Ríos, expertos en desarrollo rural, empresa privada, representantes de los gobiernos locales y el sector público, son algunos de los actores que empiezan a sumarse al espacio de análisis que propone este nuevo proyecto de Rimisp, financiado por IDRC.

Siembra Desarrollo aspira a contribuir al desarrollo de la AF, de pequeña y mediana escala,  en el marco de la pandemia del COVID-19 como una oportunidad clave para promover Sistemas Agroalimentarios Sostenibles (SAS), inclusivos y sensibles a las consideraciones de género. De igual manera busca reducir los impactos de la crisis sanitaria en la seguridad alimentaria de la población rural y urbana más vulnerable, con especial atención a las mujeres.

“Es un proyecto ambicioso, que pretende lograr muchas cosas, pero lo que se logre depende de la presencia,  interés y ganas de contribuir a este diálogo, que nos ayude a mejorar la participación de los agricultores familiares en los sistemas agroalimentarios. Pretende mitigar el impacto del COVID en la AF. No queremos que la pandemia deje como herencia el incremento de la desigualdad”, señala Miguel Albacete, investigador Rimisp y coordinador del proyecto, en relación a la participación de los actores territoriales en los espacios de diálogo.

En el Ecuador, los impactos del Covid-19 han ocasionado una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de cerca del 11%. Las pérdidas en el agro alcanzan los $358 millones de dólares. Se estima que el desempleo alcanzará el millón de personas sin trabajo o subempleadas, al finalizar este año. Un total de 2,1 millones de personas migrarán al percentil de pobreza y se estima que la desnutrición crónica infantil sea mayor del 29%. “La crisis del Covid-19 no es solo sanitaria sino económica y social, por eso la respuesta debe ser también socio-económica”, señala el Director de oficina de Ecuador.

Lolita Alvarado, es una de las productoras que se ha integrado al proyecto, como presidenta de la Junta de Riego Bajo Grande del cantón Daule (provincia de Guayas), está consciente de las consecuencias de la emergencia sanitaria en su localidad y en el país. Manifiesta su preocupación sobre el futuro, pero se muestra optimista por ser parte del intercambio de experiencias a este nivel “es muy importante poder dialogar, principalmente en  el caso las mujeres rurales, que hemos estado marginadas desde siempre. En nuestros cantones tenemos dificultades para comercializar el arroz, para acceder a Internet, que se escuchen nuestros problemas. Nuestro deseo es que produciendo y consumiendo se fortalezca la Agricultura Familiar, por eso estamos felices de ser parte de este diálogo.”

La diversidad de actores que se están sumando a Siembra Desarrollo en Ecuador potencia también las posibilidades de incidencia. Incrementa la información, fortalecerá los vínculos y articulará los esfuerzos. Desde su experiencia en el Consorcio de Gobiernos Autónomos Provinciales del Ecuador (Congope), Marcela Andino, recomienda considerar las estrategias provinciales de cambio climático y de vialidad, así como establecer una mesa de coordinación territorial para definir prioridades en función de las capacidades y las destrezas de cada institución y organización que se vincule al proyecto.

Siembra Desarrollo se plantea desde una secuencia lógica, que inicia con el levantamiento y procesamiento de información sobre los efectos del Covid-19 en los territorios. A partir de la información, con las evidencias surgidas, se activarán los diálogos territoriales sobre los problemas, las expectativas, las soluciones, y los cambios, que sean señalados por los actores, para lograr esta respuesta resiliente, con el enfoque de los SAS. Se trata de un camino en el que la investigación, propicia el diálogo y éste la reflexión y la incidencia.

 

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