Junio 23, 2020
Reequilibrar el poder entre hombres y mujeres para alcanzar un desarrollo territorial inclusivo Esta forma en que se estructura la participación refleja un modelo de organización social que dificulta, directa o indirectamente, la intervención de las mujeres en las esferas estratégicas de poder, y que minimiza la dimensión política de los asuntos que históricamente hemos gestionado las mujeres. Históricamente, la participación de las mujeres ha sido cubierta con un velo de invisibilidad. Con frecuencia, nuestras acciones son minimizadas al lugar de “los asuntos domésticos” y no han gozado del mismo protagonismo que las de los hombres. Aunque cueste verlo, las mujeres de América Latina siempre hemos participado activamente en asuntos políticos y de relevancia social. Todo lo que concierne al bienestar comunitario generalmente ha sido encabezado por mujeres, así como la férrea defensa de los derechos humanos en contextos de dictadura. Los avances en materias de igualdad de género han sido fruto de la movilización incansable de las propias mujeres. Nada nos ha sido regalado. Como es evidente, esta participación pocas veces se ha plasmado en detentar poder en el sistema político o en espacios de toma de decisión. Esta forma en que se estructura la participación refleja un modelo […]